Argentina necesita menos gritos y más crecimiento: la mirada de The Economist sobre el gobierno de Milei

La revista británica reconoce la fuerte caída de la inflación y el equilibrio fiscal, pero advierte que el crecimiento sigue siendo lento y desigual. Reclama más apertura económica, inversión, empleo y una actitud menos confrontativa de cara a 2027.
The Economist volvió a poner la mirada sobre la Argentina. En un editorial publicado el 10 de septiembre de 2026 bajo el título “Argentina needs less shouting and more growth” —“Argentina necesita menos gritos y más crecimiento”—, la influyente revista británica analiza los resultados de casi tres años de gobierno de Javier Milei y plantea una conclusión central: la estabilización macroeconómica consiguió avances importantes, pero ahora el desafío pasa por transformar esos resultados en crecimiento, empleo y mejoras perceptibles para la población.
El editorial, publicado en la sección Leaders, reconoce varios logros del programa económico de Milei. Entre ellos destaca especialmente la fuerte desaceleración de la inflación, el ordenamiento de las cuentas públicas y el abandono de la emisión monetaria como mecanismo habitual para financiar el déficit.
De una inflación del 161% a alrededor del 34%
Uno de los datos centrales señalados por la publicación británica es la evolución de la inflación. The Economist recuerda que la inflación interanual rondaba el 161% poco antes de la llegada de Milei a la Presidencia y señala que para julio de 2026 había descendido hasta aproximadamente el 34% anual.
La revista considera además relevante que la economía argentina se encamine a completar un segundo año consecutivo de crecimiento, algo que, según su análisis, no ha sido habitual desde que terminó el gran ciclo favorable de las materias primas que benefició a la región durante la primera década de este siglo.
Otro indicador que destaca es la reducción de la pobreza. Con la estabilización de los precios y la recuperación económica posterior a la fuerte contracción inicial, el porcentaje de argentinos en situación de pobreza habría disminuido aproximadamente un tercio respecto de los niveles alcanzados durante la crisis.
Pero el trabajo todavía no está terminado
El reconocimiento de esos resultados no significa, para The Economist, que el programa económico argentino pueda considerarse concluido.
El editorial señala que el crecimiento continúa siendo lento y desigual, que los salarios reales todavía se encuentran por debajo de los niveles existentes cuando comenzó la actual administración y que el empleo formal ha sufrido una contracción. En otras palabras, la mejora de determinados indicadores macroeconómicos todavía no se traduce de la misma manera en la vida cotidiana de todos los argentinos.
La publicación observa además un cambio en las preocupaciones sociales. Mientras que durante los primeros años la inflación ocupaba el centro de las inquietudes económicas, el empleo y los ingresos adquieren ahora una importancia creciente.
Ese cambio, sostiene el razonamiento del editorial, obliga al Gobierno a pasar de una etapa concentrada principalmente en estabilizar la economía a otra destinada a conseguir que esa estabilidad produzca más inversión, crédito, producción y puestos de trabajo.
La receta de The Economist: más liberalización, no menos
Un aspecto importante del editorial es que sus críticas no apuntan a que Milei abandone su programa liberal. Por el contrario, The Economist considera que debería profundizar algunas de sus reformas.
La revista respalda el compromiso del Gobierno con el superávit fiscal y coincide con la idea de que financiar persistentemente el gasto público mediante emisión monetaria fue una de las causas fundamentales de los desequilibrios históricos de la Argentina.
También considera necesario continuar reduciendo regulaciones que dificultan la actividad empresarial.
Pero sostiene que llegó el momento de colocar el crecimiento económico en el centro de la agenda, incluso si esto significara aceptar que la inflación disminuya a un ritmo algo menos acelerado.
Levantar los controles de capital y liberar el crédito
Entre las propuestas concretas mencionadas aparece la eliminación de los controles de capital que todavía permanecen vigentes.
The Economist plantea además que el Banco Central debería reducir o abandonar las intervenciones destinadas a sostener artificialmente el valor del peso y permitir una política monetaria algo más flexible.
Según el razonamiento del semanario, esto podría contribuir a liberar recursos financieros y ampliar el crédito destinado a las empresas, facilitando nuevas inversiones y favoreciendo la creación de empleo.
Un crecimiento más rápido también tendría consecuencias fiscales: una economía más grande genera mayor recaudación, lo que eventualmente permitiría reducir impuestos particularmente distorsivos —entre ellos los derechos de exportación— sin necesariamente poner en peligro el superávit fiscal.
Infraestructura, transporte e inversión
La publicación también plantea que una nueva etapa de reducción de subsidios, particularmente en áreas como el transporte, debería estar acompañada por una recuperación de la inversión en infraestructura.
Carreteras, ferrocarriles y otras obras necesarias para la producción pueden contribuir a mejorar la competitividad del país y convertirse en parte de un círculo virtuoso: mayor inversión, más productividad, crecimiento económico, aumento de la recaudación y posibilidad de reducir gradualmente impuestos que afectan a la actividad privada.
Menos confrontación política
El segundo gran eje del editorial abandona la economía estrictamente técnica y se concentra en el estilo político del Presidente.
The Economist considera que Milei no necesariamente tiene que abandonar por completo el tono enérgico que caracterizó su llegada al poder, pero cuestiona que una parte considerable de esa confrontación esté dirigida contra periodistas, críticos y distintos sectores de la sociedad.
Según la revista, el Presidente podría concentrar su disputa política en defender las diferencias entre su programa económico y las propuestas de sus adversarios, en lugar de convertir permanentemente el debate público en una confrontación personal.
El editorial también cuestiona la utilización política de la cuestión de las Islas Malvinas cuando, a juicio de la publicación, la atención del Gobierno debería estar fundamentalmente puesta sobre los problemas económicos cotidianos de los argentinos.
La corrupción y el discurso contra “la casta”
Otro punto señalado por la revista es la necesidad de mantener coherencia entre el discurso contra la denominada “casta” política y la conducta de quienes forman parte o se encuentran próximos al Gobierno.
The Economist sostiene que resulta más difícil construir una campaña política basada en denunciar prácticas de corrupción de administraciones anteriores cuando integrantes o aliados del propio espacio enfrentan acusaciones similares.
Por ese motivo, considera que Milei debería otorgar especial importancia a la transparencia y a la conducta de los funcionarios y dirigentes que integran su coalición.
Una palabra poco habitual en el debate económico: empatía
Quizás uno de los planteos más llamativos del editorial sea el referido a la relación entre las reformas y quienes soportan sus costos inmediatos.
Para The Economist, defender reformas económicas profundas no resulta incompatible con reconocer las dificultades que atraviesan determinados sectores de la población.
La revista plantea que el Gobierno debería mostrar mayor empatía hacia quienes sufren pérdida de ingresos, incertidumbre laboral o las consecuencias de la reducción de subsidios y del ajuste fiscal.
Desde esta perspectiva, reconocer esos problemas no significaría abandonar el programa económico, sino comprender que las transformaciones estructurales pueden generar costos importantes antes de que aparezcan sus beneficios.
2027 aparece en el horizonte
Todo este análisis está atravesado por una fecha política inevitable: las elecciones generales de octubre de 2027.
The Economist señala que los niveles de aprobación presidencial se encuentran cerca de algunos de sus registros más bajos desde el comienzo de la gestión y advierte que la continuidad política del programa dependerá, en buena medida, de que los resultados macroeconómicos comiencen a sentirse con mayor intensidad en los hogares.
El riesgo que observa la publicación es que una estabilización económicamente significativa no resulte suficiente políticamente si los ciudadanos continúan preocupados por el empleo, los salarios y sus condiciones materiales.
Para la revista británica, el desafío que enfrenta Milei es por lo tanto más complejo que simplemente reducir la inflación: deberá encontrar un equilibrio entre estabilidad y crecimiento, disciplina fiscal e inversión, reformas estructurales y sensibilidad frente a sus consecuencias sociales.
Del ajuste al crecimiento
El mensaje general del editorial puede resumirse en una transición: la Argentina debería pasar de la etapa de estabilización a la etapa del crecimiento.
The Economist no propone abandonar los principales fundamentos económicos impulsados por Milei. Reconoce como logros el equilibrio presupuestario, la reducción de la inflación y el límite impuesto a la emisión monetaria, y considera que las reformas orientadas al mercado deberían continuar.
Pero advierte que estabilizar una economía es solamente una parte del proceso. Para que el proyecto pueda sostenerse, esa estabilidad deberá generar inversión, crédito, mejores salarios, empleo y crecimiento.
Y, paralelamente, el Gobierno deberá afrontar un desafío político: comunicar sus reformas sin convertir cada desacuerdo en una batalla.
El futuro del experimento liberal argentino —que The Economist considera uno de los casos económicos más relevantes actualmente para los defensores del libre mercado— podría depender precisamente de la capacidad del Gobierno para encontrar ese difícil equilibrio.
Fuente: artículo basado en el editorial “Argentina needs less shouting and more growth”, publicado por The Economist el 10 de septiembre de 2026, sección Leaders.
Fuente original: The Economist — Argentina needs less shouting and more growth.
Adaptación y redacción en español: Redacción iNFOLINK, a partir de la publicación original y fuentes públicas relacionadas, con asistencia de IA y revisión editorial humana.
