Entrevista exclusiva | iNFOLINK
Desde Corrientes al fenómeno viral: la historia de Guasca, el primer therian toro argentino
Guasca, nos contabas que sos oriundo del norte argentino, más precisamente de la provincia de Corrientes y te agradecemos que compartas tus experiencias y vivencias con nosotros.
El “despertar”
iNFOLINK: Guasca, ¿cuándo tuviste el despertar de empezar a autopercibirte toro?
GUASCA: Mirá… yo siempre digo que no fue un momento puntual, fue un proceso. Desde chico me sentía distinto. Crecí en una zona rural de Corrientes, rodeado de campo, animales, estancias. Mientras otros chicos soñaban con ser futbolistas, yo me sentía conectado con la fuerza del toro, con esa energía brava pero noble a la vez.
El “despertar”, como le dicen dentro de la comunidad, fue más o menos a los 14 años. Empecé a notar que no era solo admiración por el animal. Era identificación. Sentía su impulso, su presencia en mí. No era algo físico: era interno, espiritual si querés llamarlo así.
El entorno y la viralización
iNFOLINK: ¿Cómo reaccionó tu entorno cuando empezaste a expresarlo?
GUASCA: Al principio no lo contaba. En el norte las cosas son más tradicionales. Pero con el tiempo entendí que no podía vivir escondiendo lo que sentía. Cuando lo hablé con mi familia hubo sorpresa, claro. Pero también respeto.
Después, cuando esto se empezó a viralizar en redes, fue un shock. Pasé de ser un correntino más a que me escriban de todos lados. Algunos con curiosidad, otros con burla, y muchos con apoyo.
Qué significa ser “therian”
iNFOLINK: Vos te definís como el primer therian toro argentino en visibilizarse públicamente. ¿Qué significa para vos ser “therian”?
GUASCA: Ser therian no es disfrazarse ni actuar. Es una identidad interna. Yo no “juego” a ser toro. Yo me reconozco con esa esencia. Es fuerza, resistencia, territorialidad, pero también protección. El toro no es solo bravura: es firmeza.
Para mí es aceptar esa energía y convivir con ella sin hacer daño a nadie. Es autoconocimiento.
La frase viral
iNFOLINK: En nuestra charla previa afirmaste:
“PREÑÉ A MAS DE 1.700 HUMANAS”
— Guasca
iNFOLINK: ¿Esa frase fue literal?
GUASCA: No, no fue literal. Y entiendo que esa es la primera interpretación cuando alguien la lee fuera de contexto. Cuando lo dije estaba hablando en términos simbólicos.
Uso esa expresión para referirme al impacto, a la influencia, a la huella que uno puede dejar en otras personas. “Preñar” como metáfora de sembrar ideas, despertar curiosidad y generar conversación.
Sé que es una frase provocadora, y también asumo que forma parte del personaje público que se fue construyendo. Pero no estoy hablando de algo biológico ni concreto, sino de energía, de expansión y de cómo un mensaje puede multiplicarse.
Persona vs. personaje
iNFOLINK: ¿Te considerás un personaje o una expresión auténtica de identidad?
GUASCA: Las dos cosas conviven. Hay una identidad real, profunda, y hay una narrativa que se construye cuando los medios te ponen un foco encima. Yo soy Guasca, correntino, amante del chamamé, del campo… y también soy el therian toro que decidió no esconderse más.
Críticas y futuro
iNFOLINK: ¿Qué le dirías a quienes critican o se burlan?
GUASCA: Que no todo lo distinto es una amenaza. A veces es simplemente alguien explorando su identidad. No pido que todos lo entiendan, pero sí respeto. Yo no obligo a nadie a sentir lo que siento.
iNFOLINK: ¿Qué sigue ahora para vos?
GUASCA: Seguir hablando, dando entrevistas, quizás armar encuentros para debatir el tema con seriedad. También quiero que esto no quede solo en lo viral. Me interesa hablar de identidad, de aceptación y de cómo cada persona puede reconciliarse con lo que siente.
Bueno Gusca te agradecemos nuevamente tu tiempo y para cerrar la nota, te pedimos una reflexión final y te deseamos mucha suerte en esta etapa de tu vida
GUASCA: Gracias a ustedes por el espacio. Para mí esta etapa representa valentía: valentía de mostrarme como soy, de aceptar mi identidad sin miedo al ridículo o a la crítica.
Vengo de Corrientes, de una cultura fuerte, tradicional, donde las cosas no siempre se entienden de inmediato. Pero aprendí que uno no puede vivir para complacer expectativas ajenas.
Si algo quiero que quede de esta nota es que cada persona tiene derecho a explorar quién es, siempre con respeto hacia los demás. Yo encontré en el toro una metáfora de fuerza, de firmeza y de autenticidad.
No busco convencer a nadie: solo ser coherente conmigo mismo. Y si en el camino genero debate, reflexión o incluso incomodidad, también es parte del crecimiento.
Esta es una nueva etapa, sí. Y la estoy viviendo con responsabilidad, con humor y con los pies en la tierra… aunque algunos me vean con pezuñas.
