6 noviembre, 2026

En San Telmo, una pulpería del 1700 combina comidas típicas y tesoros históricos

iNFOLINK 360°Otra forma de vivir la noticia

En una propiedad del 1700 que estuvo a punto de desaparecer, dos emprendedores retomaron el proyecto iniciado por una pareja de arquitectos europeos.

Edición Infolink

Resumen

  • Entre platos regionales, peñas, visitas guiadas y una colección de objetos históricos, buscan recuperar el espíritu de las antiguas pulperías.
  • La próxima incorporación será un espacio dedicado a Doña Petrona.
  • El espacio cerró en pandemia y permaneció sin actividad durante años, mientras sus impulsores se instalaron en Suiza.
  • Hasta que Matías Pierrad (conocido por su trabajo de divulgación desde su blog Antigourmet), y Sebastián Piña (músico y gestor cultural) aceptaron el desafío de devolverle…

Pero esa historia se vio interrumpida.

La rebautizaron Pulpería Argentina, recuperaron la peña, convocaron a músicos, reorganizaron los patios y abrieron las puertas.

La comida acompaña el recorrido: picadas, empanadas, sándwiches, choripanes y platos de olla son parte de la mesa y la conversación, siempre con vino servido en pingüino. La cena puede ser interrumpida por una ronda de chacarera o por algún objeto antiguo que llama la atención e invita a dejar el plato por unos minutos. “Cada metro cuadrado de acá cuenta una historia.

Ese es el fuerte del lugar”, dice Sebastián. El propósito, explica, es que más allá de lo gastronómico, “La Pulpe” sea un espacio de encuentro. –Sebastián, ¿qué sabían de la historia del lugar cuando lo hallaron? –Muy poco. Grego y Tatiana entendían que era un sitio antiguo, pero fue después de comprarlo que pudieron confirmar que tenía tres siglos de existencia.

Fue un proyecto que realmente viajó al pasado: buscaron planos, materiales y técnicas constructivas de otras épocas para rehacer sectores de la propiedad, incluida la fachada. También, convocaron a una arqueóloga. En las excavaciones aparecieron balas, un soldadito de plomo de fabricación nacional que no era nada común, grilletes y otros objetos.

Una parte quedó expuesta en la casa y otra se trasladó al Museo del Cabildo, para indagar en su origen. La pulpería la abrieron dos años después de comenzar esa investigación.

Llegaron a reconstruir una cronología que se remonta a 1714 con los primeros hallazgos, que sigue con la construcción de una casona por 1860 y que, ya más cerca en la historia, cuenta cómo el lugar tuvo distintos usos: fue conventillo, taller mecánico y funcionó la Fundación San Telmo entre 1980 y 1992, por donde pasaron Borges, Xul Solar y expusieron Le Corbusier y Grete Stern.

Fuente original: La Nación

Resumen elaborado por iNFOLINK News a partir de información publicada originalmente por www.lanacion.com.ar.

Si te resultó interesante
Apoyá al creador con un regalo
⭐ Recibió $0 en regalos 👥 0 regalos
Crear mi link bio