Un modelo de “transición socioterritorial”

Hace poco nos enteremos de que las diferencias salariales entre los trabajadores petroleros y textiles se expandieron de manera acelerada.
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Resumen
- Históricamente los primeros ganaban el triple que los segundos, ahora ganan 6 veces más.
- La economía de dos velocidades, medida por el poder de compra de los actores.
- Nuestros flujos migratorios futuros no solo dependen de la capacidad de contratación de las empresas, la calidad de la conectividad física entre lugares de origen y…
- Ese rango etario en la Argentina es débil en número.
La explosión de actividad económica que Vaca Muerta genera en su entorno más inmediato, y las expectativas respecto de situaciones similares en las áreas de explotación minera, han generado las condiciones de contexto para una nueva discusión sobre las migraciones internas en la Argentina.
Es al mismo tiempo tentador y osado hacer predicciones sobre acciones humanas tan significativas en la vida de las personas; pero lo cierto es que efectivamente hay correlaciones lo suficientemente estables y analizadas para vincular diferenciales salariales y cantidad de puestos de trabajo disponibles, con el nivel de movimiento humano esperable.
Como todas esas predicciones toman en consideración múltiples variables (precios internacionales, continuidad de políticas, disponibilidad de condiciones mínimas de hábitat, etc); siempre es difícil dar números exactos o determinar el tiempo preciso en que se concreta una tendencia que puede parecer irreversible.
También, dependen de la oferta educativa o sanitaria, de las condiciones de seguridad, de la receptividad, de las perspectivas de largo plazo, de la capacidad de retención e incluso de la profundidad de las diferencias de expectativas entre nuestras actuales áreas metropolitanas y los nuevos territorios dinámicos.
Existe una variable que los análisis que he revisado no han tomado en cuenta, y que es potencialmente decisiva para los cálculos que se están haciendo: la Argentina tiene una pirámide demográfica muy parecida a la de la mayoría de los países desarrollados (construida por una alta expectativa de vida desde hace décadas, y una baja natalidad muy consolidada y en los últimos años profundizándose), y tal circunstancia no es neutra a la hora de hacer predicciones.
Sencillamente, porque como bien señalan todos los estudios de los observatorios demográficos, hay una “ventana temporal” para la migración, más del 60% de los migrantes (en casi todos los casos estudiados) se concentran en el rango 15-29 años.
Digámoslo de otro modo: los grandes centros emisores de migrantes son territorios no solo insuficientemente desarrollados, estancados económicamente o padeciendo situaciones convulsas (guerras, crisis sanitarias, persecuciones políticas, etc); también son territorios jóvenes. Es superficial (lamentablemente) creer que las oportunidades que abre la minería o la explotación de hidrocarburos, pueden ser idénticamente aprovechadas por alguien de 20 años, de 40 años o de 60 años.
Fuente original: La Nación
Resumen elaborado por iNFOLINK News a partir de información publicada originalmente por www.lanacion.com.ar.