17 de octubre: Juan Domingo Perón, el hombre que transformó para siempre los derechos de los trabajadores argentinos

Del gobierno militar de 1943 a la histórica movilización del 17 de octubre de 1945: la historia del coronel que impulsó el aguinaldo, amplió las vacaciones pagas, fortaleció los sindicatos y consolidó conquistas laborales que millones de argentinos siguen disfrutando hasta hoy. Las razones de una figura que, 81 años después, continúa despertando admiración y rechazo.
El artículo pone especial énfasis en los beneficios laborales que siguen vigentes, diferenciando las medidas creadas por iniciativa de Perón de aquellas que amplió o consolidó. También conserva el contexto del gobierno de Farrell, el protagonismo de los trabajadores, las controversias históricas y las fuentes documentales.
Este 17 de octubre de 2026 se cumplen 81 años de una de las jornadas más trascendentes de la historia argentina. Aquel día de 1945, miles de trabajadores llegaron hasta la Plaza de Mayo para exigir la liberación de Juan Domingo Perón, un coronel que todavía no había sido presidente, pero cuya actuación desde la Secretaría de Trabajo y Previsión había comenzado a transformar la vida de numerosos argentinos.
¿Qué hizo Perón para despertar semejante adhesión? ¿Cuáles fueron las conquistas laborales que impulsó? ¿Qué derechos de aquella época siguen presentes en la vida cotidiana? ¿Y por qué su figura continúa generando sentimientos tan opuestos, desde una profunda admiración hasta un marcado rechazo?
Para comprenderlo es necesario recorrer su trayectoria desde el gobierno militar de 1943, examinar las leyes y decretos que promovió, recordar el protagonismo de los trabajadores y reconocer también las controversias que acompañaron su vida pública.
La historia de Perón no necesita ser idealizada para reconocer sus realizaciones. Tampoco corresponde ignorarlas por las críticas que puedan formularse sobre su figura.
Como él mismo afirmaba: «La única verdad es la realidad».
De un gobierno militar al centro de la política argentina
El 4 de junio de 1943, un golpe de Estado derrocó al presidente constitucional Ramón S. Castillo. Comenzó entonces una etapa de gobiernos militares encabezados sucesivamente por Arturo Rawson, Pedro Pablo Ramírez y Edelmiro Julián Farrell.
Juan Domingo Perón, entonces coronel del Ejército, participó del proceso político iniciado por aquel golpe y estuvo vinculado al Grupo de Oficiales Unidos (GOU), una organización militar nacionalista.
Su ascenso político se produjo especialmente durante la presidencia de facto de Farrell, con quien mantenía una relación cercana.
En aquel gobierno, Perón llegó a ocupar simultáneamente tres cargos de enorme importancia:
- Secretario de Trabajo y Previsión: desde diciembre de 1943, después de haber asumido la conducción del Departamento Nacional del Trabajo.
- Ministro de Guerra: desde febrero de 1944.
- Vicepresidente de la Nación: desde julio de 1944.
Se trataba de una concentración de responsabilidades políticas y militares extraordinaria para un hombre que todavía no había sido elegido presidente mediante el voto popular.
Pero, entre aquellas funciones, una resultaría especialmente decisiva para su futuro y para la historia social argentina: la Secretaría de Trabajo y Previsión.
La Secretaría de Trabajo y Previsión: donde comenzó su vínculo con los trabajadores
Cuando Perón llegó al área laboral, la Argentina ya contaba con sindicatos, legislación protectora y una extensa tradición de luchas obreras.
La jornada de ocho horas, el descanso dominical y determinadas protecciones laborales tenían antecedentes anteriores a su gestión.
Por eso, afirmar que Perón creó absolutamente todos los derechos de los trabajadores sería históricamente incorrecto.
Su aporte fue diferente y extraordinariamente significativo: impulsó nuevas medidas, extendió derechos existentes, fortaleció la intervención estatal y convirtió los reclamos laborales en una prioridad de la política nacional.
Desde la Secretaría comenzó a recibir a representantes sindicales, intervenir en conflictos entre trabajadores y empleadores, promover acuerdos y desarrollar políticas destinadas a mejorar salarios y condiciones de vida.
Para numerosos trabajadores, aquella dependencia estatal dejó de representar solamente una oficina administrativa y comenzó a convertirse en un lugar donde sus reclamos podían obtener respuestas concretas.
Una anécdota que ayuda a comprender aquella relación
Entre los recuerdos atribuidos a los primeros encuentros de Perón con dirigentes obreros circula una anécdota particularmente ilustrativa.
Según ese relato, cuando los trabajadores acudían a su despacho para solicitar mejoras laborales, Perón escuchaba los pedidos sin realizar grandes promesas.
Se le atribuye una respuesta sencilla: «Veré qué puedo hacer».
El relato sostiene que, después de un tiempo, los representantes regresaban y encontraban que sus demandas habían recibido alguna respuesta efectiva.
Es importante aclarar que no se ha identificado una fuente primaria que permita comprobar esas palabras como una cita textual. Por lo tanto, corresponde presentar la anécdota como un recuerdo atribuido a aquellos encuentros y no como un diálogo documentalmente verificado.
Sin embargo, el crecimiento de su relación con las organizaciones sindicales y la aprobación de numerosas medidas laborales sí constituyen hechos documentados.
Y permiten comprender por qué tantos trabajadores comenzaron a identificar a Perón con la posibilidad de mejorar sus condiciones de vida.
Los derechos laborales impulsados por Perón que siguen presentes en la Argentina
Esta es posiblemente la parte más importante de su legado social.
Millones de argentinos nacidos mucho después de la muerte de Perón continúan ejerciendo derechos que fueron creados, ampliados o consolidados durante su actuación en la Secretaría de Trabajo y Previsión y sus gobiernos presidenciales.
Algunos conservan instituciones jurídicas originadas en aquella época. Otros fueron modificados, ampliados o reemplazados por legislación posterior.
Conocer esas diferencias permite dimensionar su obra con precisión histórica.
1. El aguinaldo: un derecho que millones de trabajadores siguen cobrando
El Sueldo Anual Complementario, popularmente conocido como aguinaldo, es uno de los ejemplos más representativos.
El 20 de diciembre de 1945, durante la presidencia de Farrell, se dictó el Decreto-Ley 33.302, que estableció con alcance general el sueldo anual complementario para los trabajadores comprendidos en su régimen.
Perón ya había abandonado sus cargos oficiales, pero su actuación previa en el área laboral fue central en el proceso político que condujo a aquella medida.
El decreto también contempló salarios básicos y el salario vital mínimo.
Posteriormente, durante la presidencia constitucional de Perón, el Congreso ratificó esa legislación mediante la Ley 12.921.
El régimen del aguinaldo fue modificado con el transcurso de las décadas, especialmente en su cálculo y forma de pago.
¿Qué permanece hasta hoy? El derecho al sueldo anual complementario continúa formando parte de la legislación laboral argentina.
Cuando un trabajador cobra su aguinaldo, está ejerciendo un derecho cuya generalización se encuentra directamente vinculada con aquella etapa histórica.
2. Vacaciones pagas: descansar también es un derecho
Las vacaciones remuneradas existían antes de Perón para determinados trabajadores.
Sin embargo, durante su gestión en el gobierno de Farrell se produjo una ampliación importante.
El Decreto-Ley 1.740, del 24 de enero de 1945, estableció un régimen de licencia anual para trabajadores en relación de dependencia.
La norma contribuyó a extender el reconocimiento del descanso remunerado y fue ratificada posteriormente durante la presidencia de Perón.
Décadas después, ese régimen fue reemplazado por nuevas disposiciones laborales.
¿Qué permanece hasta hoy? El derecho a vacaciones pagas continúa siendo una garantía fundamental para los trabajadores comprendidos en la legislación correspondiente.
Durante sus presidencias, Perón también impulsó políticas de turismo social que facilitaron a numerosas familias trabajadoras el acceso a destinos turísticos y espacios recreativos.
La idea que promovía era que trabajar no debía significar únicamente producir y recibir un salario: también debía existir tiempo para descansar, compartir con la familia y disfrutar de la vida.
3. Convenios colectivos: el derecho a negociar mejores condiciones laborales
Una de las transformaciones institucionales más duraderas ocurrió durante la segunda presidencia de Perón.
El 29 de septiembre de 1953 se sancionó la Ley 14.250 de Convenciones Colectivas de Trabajo.
Esta norma estableció un marco general para los acuerdos celebrados entre representantes de los trabajadores y empleadores.
Los convenios colectivos permiten regular cuestiones como salarios, categorías profesionales, condiciones de trabajo, adicionales y otros beneficios aplicables a las actividades comprendidas.
La legislación también reconoció efectos obligatorios a los convenios homologados, incluso respecto de trabajadores no afiliados a las organizaciones firmantes, dentro de su ámbito de aplicación.
¿Qué permanece hasta hoy? La Ley 14.250 continúa siendo una referencia fundamental del sistema argentino de negociación colectiva, aunque recibió numerosas modificaciones.
El principio de que los trabajadores pueden negociar colectivamente sus condiciones laborales constituye uno de los legados institucionales más importantes de aquella etapa.
4. El fortalecimiento de los sindicatos y la representación de los trabajadores
Los sindicatos argentinos existían mucho antes de la aparición de Perón.
Pero durante su gestión adquirieron un protagonismo político e institucional extraordinario.
Se fortalecieron mecanismos de reconocimiento de las organizaciones sindicales y su intervención en negociaciones laborales.
El Decreto-Ley 23.852 de 1945, posteriormente ratificado durante su presidencia, constituyó uno de los antecedentes importantes de la regulación de las asociaciones profesionales de trabajadores.
El sistema sindical argentino experimentó numerosas reformas posteriores, pero conserva instituciones y mecanismos de representación que se desarrollaron significativamente durante aquella etapa.
¿Qué permanece hasta hoy? Los trabajadores continúan teniendo derechos de organización sindical, representación colectiva y defensa de sus intereses profesionales, conforme a las normas vigentes.
El fortalecimiento sindical también generó controversias: algunos sectores cuestionaron la estrecha relación entre las organizaciones gremiales y el poder político, así como las limitaciones que el modelo podía imponer a organizaciones sindicales alternativas.
Ambas dimensiones forman parte de su historia.
5. La Justicia del Trabajo: tribunales especializados para los conflictos laborales
El 30 de noviembre de 1944, durante el gobierno de Farrell y con Perón al frente del área laboral, se dictó el Decreto-Ley 32.347, que organizó la Justicia del Trabajo en el ámbito nacional.
Su creación representó un avance institucional importante.
La relación entre un trabajador y su empleador presenta características particulares que justifican procedimientos y tribunales especializados.
La Justicia del Trabajo permitió desarrollar un ámbito judicial específico para tratar controversias derivadas de las relaciones laborales.
¿Qué permanece hasta hoy? La Argentina conserva órganos judiciales especializados en materia laboral, aunque su organización y competencias han atravesado reformas.
La norma original fue ratificada por el Congreso durante la primera presidencia de Perón.
6. Jubilaciones y pensiones: ampliar la protección de los trabajadores
Perón no creó el sistema jubilatorio argentino.
Las primeras cajas previsionales y regímenes jubilatorios habían comenzado a desarrollarse varias décadas antes.
Lo que ocurrió durante su gestión fue una expansión significativa de la cobertura previsional hacia sectores que anteriormente no estaban incorporados.
Durante sus presidencias se fortaleció la presencia del Estado en la seguridad social y se ampliaron los mecanismos de protección para trabajadores y sus familias.
¿Qué permanece hasta hoy? La jubilación y la protección previsional continúan siendo instituciones centrales de la seguridad social argentina, aunque el sistema actual responde a numerosas reformas posteriores.
El mérito histórico de Perón no fue inventar las jubilaciones, sino contribuir decisivamente a extender su alcance y consolidar la seguridad social como una responsabilidad fundamental del Estado.
7. El Estatuto del Peón Rural: derechos para quienes trabajaban en el campo
Uno de los acontecimientos más significativos de aquella etapa tiene una coincidencia histórica particularmente llamativa.
El 17 de octubre de 1944, exactamente un año antes de la movilización de Plaza de Mayo, se dictó el Decreto-Ley 28.169, que aprobó el Estatuto del Peón Rural.
La norma, impulsada desde el área laboral conducida por Perón, estableció protecciones relacionadas con remuneraciones, descansos, alimentación, alojamiento y condiciones de trabajo rural.
Representó una intervención estatal especialmente importante en un sector donde las relaciones laborales habían estado históricamente marcadas por profundas desigualdades.
¿Qué permanece hasta hoy? El Estatuto original ya no está vigente, pero constituye un antecedente decisivo de los regímenes posteriores de protección del trabajo agrario.
Su importancia radicó en reconocer que los trabajadores del campo también debían contar con condiciones laborales dignas y garantías legales.
8. Protección frente al despido y mejores condiciones salariales
La indemnización por despido y determinadas protecciones salariales también tenían antecedentes anteriores a Perón.
Durante su gestión se fortalecieron mecanismos de regulación laboral y de intervención estatal en las relaciones entre empleadores y trabajadores.
Entre las medidas relevantes se encuentra el Decreto-Ley 33.302 de 1945, que además del aguinaldo estableció disposiciones relacionadas con salarios básicos y salario vital mínimo.
¿Qué permanece hasta hoy? La legislación argentina conserva mecanismos de protección salarial y regulación del despido, aunque su alcance y condiciones han sido modificados repetidamente.
Sería incorrecto atribuir a Perón la creación exclusiva de la indemnización por despido. Su contribución debe entenderse dentro de un proceso más amplio de fortalecimiento de las protecciones laborales.
La Constitución de 1949: cuando los derechos sociales llegaron al texto constitucional
Durante la primera presidencia de Perón se sancionó la Constitución Nacional de 1949.
Su artículo 37 incorporó los Derechos del Trabajador, entre ellos:
- Derecho de trabajar.
- Derecho a una retribución justa.
- Derecho a la capacitación.
- Derecho a condiciones dignas de trabajo.
- Derecho a la preservación de la salud.
- Derecho al bienestar.
- Derecho a la seguridad social.
- Derecho a la protección de la familia.
- Derecho al mejoramiento económico.
- Derecho a la defensa de los intereses profesionales.
La reforma también reconoció derechos de la familia y de la ancianidad.
La Constitución de 1949 fue dejada sin efecto después del derrocamiento de Perón en 1955.
En 1957 se incorporó el artículo 14 bis a la Constitución Nacional, que continúa reconociendo importantes derechos laborales, sindicales y de seguridad social.
Aunque se trata de reformas constitucionales diferentes, ambas permiten observar la permanencia histórica de la protección social del trabajo dentro del ordenamiento jurídico argentino.
Octubre de 1945: la detención de Perón y la reacción de los trabajadores
Hacia octubre de 1945, la creciente influencia de Perón comenzó a provocar tensiones cada vez mayores dentro del gobierno militar.
Su concentración de poder, sus vínculos con las organizaciones sindicales y sus aspiraciones políticas despertaban resistencias en distintos sectores de las Fuerzas Armadas y de la sociedad.
El 10 de octubre fue obligado a abandonar sus cargos.
Pocos días después quedó detenido y fue trasladado a la isla Martín García. Posteriormente fue llevado al Hospital Militar Central.
Su desplazamiento generó preocupación entre trabajadores y dirigentes sindicales que temían por la continuidad de las conquistas laborales obtenidas durante los años anteriores.
La Confederación General del Trabajo resolvió convocar una huelga general para el 18 de octubre.
Sin embargo, los acontecimientos se precipitaron.
El 17 de octubre comenzaron a movilizarse trabajadores desde diferentes localidades industriales del Gran Buenos Aires y otros puntos de la región.
Berisso, Ensenada, Avellaneda y numerosas zonas obreras tuvieron una participación destacada.
La movilización combinó la intervención de organizaciones sindicales con la participación de trabajadores que se incorporaron por iniciativa propia.
17 de octubre de 1945: los trabajadores llegan a Plaza de Mayo
Aquel miércoles, miles de hombres y mujeres avanzaron hacia el centro de Buenos Aires.
Algunos caminaron durante horas. Otros utilizaron los medios de transporte disponibles.
Su objetivo era reclamar la liberación de Perón.
Pero la jornada tuvo un significado más profundo.
Para muchos de aquellos trabajadores, Perón representaba la posibilidad de conservar y ampliar mejoras concretas en sus condiciones laborales.
La movilización contribuyó decisivamente a modificar la situación política.
Durante la noche, Perón apareció en el balcón de la Casa Rosada y se dirigió a la multitud reunida en la Plaza de Mayo.
La jornada se convirtió en uno de los acontecimientos más importantes de la historia política y social argentina.
El 17 de octubre demostró que los trabajadores no eran solamente destinatarios de decisiones gubernamentales: también podían convertirse en protagonistas capaces de modificar el curso de la historia.
De coronel a presidente elegido por el voto popular
Después de los acontecimientos de octubre, el gobierno de Farrell convocó a elecciones presidenciales.
El 24 de febrero de 1946, Perón se presentó acompañado por Hortensio Quijano y obtuvo la victoria electoral.
El 4 de junio de 1946 asumió constitucionalmente la Presidencia de la Nación.
En menos de tres años había pasado de conducir una dependencia laboral a convertirse en presidente elegido por el voto popular.
Durante sus primeras dos presidencias, entre 1946 y 1955, profundizó políticas laborales, previsionales y sociales.
Su gobierno también impulsó políticas de industrialización, expansión del consumo interno y mayor intervención estatal en la economía.
Sin embargo, sus resultados económicos, sus mecanismos de financiamiento y las consecuencias de sus decisiones fueron y continúan siendo objeto de debate entre historiadores y economistas.
Las controversias: una figura histórica que también recibió fuertes cuestionamientos
Reconocer las realizaciones laborales de Perón no implica desconocer los aspectos controvertidos de su trayectoria.
Su participación en el gobierno militar de 1943 constituye un hecho histórico que debe señalarse, especialmente porque aquel régimen había llegado al poder mediante un golpe de Estado.
Durante sus presidencias también existieron restricciones a la libertad de prensa, conflictos con medios opositores, denuncias de persecución política y cuestionamientos por la concentración del poder.
Entre los episodios más conocidos se encuentra la expropiación del diario La Prensa en 1951, en el contexto de un conflicto que involucró al gobierno, al periódico y a organizaciones sindicales.
Estas controversias forman parte de cualquier evaluación histórica seria de su gobierno.
El caso Nelly Rivas y las acusaciones de estupro
Otra controversia relacionada con la vida privada de Perón es el caso de Nélida Haydée Rivas, conocida como Nelly Rivas, una joven vinculada a la Unión de Estudiantes Secundarios.
Después del golpe militar de 1955, las autoridades del gobierno que derrocó a Perón difundieron acusaciones sobre una presunta relación íntima entre el expresidente y la adolescente.
El caso dio lugar a acusaciones de estupro y a una intensa controversia pública.
La documentación y los testimonios vinculados con estos hechos han recibido interpretaciones diferentes por parte de investigadores e historiadores.
Debe distinguirse entre la existencia de acusaciones, las conclusiones de investigaciones administrativas o políticas y la acreditación judicial de un delito.
No se ha identificado una sentencia penal firme que haya condenado a Juan Domingo Perón por estupro en relación con Nelly Rivas.
La ausencia de una condena no demuestra por sí misma que los hechos denunciados no hayan ocurrido. Tampoco corresponde presentar una acusación como si constituyera una culpabilidad judicialmente establecida.
El tratamiento responsable de este episodio exige considerar las fuentes, el contexto político en el que se difundieron las denuncias y las limitaciones de la documentación disponible.
¿Por qué Juan Domingo Perón sigue siendo una figura tan querida y tan cuestionada?
Quizás una de las explicaciones más importantes de la extraordinaria vigencia de su figura se encuentre precisamente en el mundo del trabajo.
Para numerosos argentinos, Perón quedó asociado con derechos concretos que mejoraron la vida de los trabajadores y sus familias.
El aguinaldo, las vacaciones remuneradas, la negociación colectiva, la expansión de la seguridad social, la protección del trabajador rural y el fortalecimiento de la representación sindical constituyen ejemplos de aquella transformación.
Esos derechos no fueron todos creados desde cero por Perón. Algunos tenían antecedentes anteriores y otros fueron profundamente modificados después.
Pero su intervención fue decisiva para ampliar, fortalecer e institucionalizar buena parte de esas protecciones.
Para sus admiradores, esa obra representa una de las mayores transformaciones sociales de la historia argentina.
Para sus críticos, en cambio, su legado también debe examinarse a partir del autoritarismo atribuido a determinadas prácticas de gobierno, la relación entre sindicatos y poder político, las restricciones a la oposición y los resultados de sus políticas económicas.
También existieron sectores que rechazaron sus reformas laborales por los cambios que introdujeron en las relaciones de poder entre empleadores, trabajadores y Estado.
Por eso, reducir la admiración o el rechazo que despierta Perón a una única causa sería simplificar una historia mucho más compleja.
Lo que sí puede afirmarse es que su obra laboral constituye una de las razones fundamentales de la permanencia de su figura en la memoria colectiva argentina.
81 años después: derechos que sobrevivieron a generaciones de gobiernos
Desde aquel 17 de octubre de 1945, la Argentina atravesó gobiernos democráticos, dictaduras militares, crisis económicas y numerosas reformas laborales.
Las normas originales cambiaron y algunas fueron reemplazadas.
Sin embargo, el aguinaldo, las vacaciones pagas, los convenios colectivos, la representación sindical, las instituciones previsionales y la justicia laboral especializada continúan formando parte, bajo sus regímenes actuales, del sistema de protección de los trabajadores argentinos.
Su vigencia no significa que todas esas instituciones hayan sido inventadas por Perón ni que permanezcan exactamente como fueron concebidas en su época.
Significa que una parte sustancial de las transformaciones laborales impulsadas o consolidadas durante su trayectoria dejó una huella que atravesó generaciones.
Millones de trabajadores que nunca conocieron personalmente a Perón continúan vinculados, a través de esos derechos e instituciones, con aquella etapa histórica.
Conclusión: el hombre, los trabajadores y una transformación que perdura
El 17 de octubre de 1945 no puede comprenderse sin recordar lo que había ocurrido desde 1943.
Juan Domingo Perón llegó al poder como integrante de un gobierno militar surgido de un golpe de Estado. Desde la Secretaría de Trabajo y Previsión desarrolló una política que modificó profundamente su relación con los trabajadores argentinos.
Posteriormente, como presidente constitucional, profundizó muchas de esas medidas y promovió el reconocimiento de los derechos sociales en la Constitución de 1949.
Su trayectoria estuvo marcada por realizaciones extraordinariamente significativas y por controversias que continúan siendo objeto de investigación y debate.
Pero existe una dimensión de su obra que puede examinarse mediante documentos, decretos, leyes y hechos históricos.
La ampliación de derechos laborales, la consolidación de instituciones protectoras y la creciente participación de los trabajadores en las decisiones que afectaban sus condiciones de vida fueron transformaciones concretas.
Y esas transformaciones ayudan a explicar por qué miles de trabajadores llegaron a la Plaza de Mayo aquel 17 de octubre para reclamar su libertad.
Perón no fue el único protagonista de aquella historia. Los sindicatos, los dirigentes obreros y los propios trabajadores desempeñaron un papel indispensable en la conquista y defensa de sus derechos.
Pero su liderazgo político y su capacidad para impulsar decisiones estatales lo convirtieron en una figura central de ese proceso.
Ochenta y un años después, una parte fundamental de su legado sigue presente en derechos laborales que millones de argentinos ejercen cotidianamente.
Quizás allí se encuentre una de las explicaciones más profundas de por qué Juan Domingo Perón continúa despertando tanta admiración y tanto rechazo.
Porque su figura no pertenece solamente a los libros de historia.
También permanece vinculada con las condiciones de trabajo, los derechos sociales y las discusiones sobre qué significa vivir dignamente del propio esfuerzo.
Y porque la historia, cuando se examina sin ocultar sus contradicciones, permite reconocer las realizaciones de un hombre sin necesidad de convertirlo en una figura perfecta.
«La única verdad es la realidad».
Fuentes históricas y documentales
Para la elaboración de este especial se utilizaron registros normativos oficiales, documentos históricos e investigaciones académicas. Las normas originales se citan para identificar las medidas de la época, aunque varias fueron posteriormente modificadas o reemplazadas.
- Decreto-Ley 33.302/1945. Sueldo Anual Complementario, salarios básicos y salario vital mínimo. Texto original, Argentina.gob.ar.
- Decreto-Ley 1.740/1945. Licencia anual para trabajadores en relación de dependencia. Registro oficial.
- Decreto-Ley 28.169/1944. Estatuto del Peón Rural. Registro oficial.
- Ley 14.250/1953. Convenciones Colectivas de Trabajo. Texto original.
- Ley 14.250. Texto actualizado con modificaciones posteriores.
- Ley 12.921. Ratificación legislativa de decretos laborales dictados durante el gobierno militar.
- Congreso de la Nación Argentina. Constitución Nacional y artículo 14 bis.
- Biblioteca del Congreso de la Nación. Constitución Nacional de 1949.
- Universidad Nacional de La Plata. Investigación sobre la formación de la Secretaría de Trabajo y Previsión entre 1943 y 1946.
- Universidad Nacional de La Plata. Material histórico sobre el 17 de octubre de 1945.
- Universidad Nacional de Rosario. Investigación histórica sobre las acusaciones vinculadas con Nelly Rivas y su utilización política.
Nota editorial: Este artículo distingue los derechos creados durante la gestión de Juan Domingo Perón de aquellos que tuvieron antecedentes anteriores y fueron ampliados o consolidados durante su actuación pública. Las referencias a la legislación vigente deben interpretarse considerando las modificaciones normativas posteriores. La anécdota atribuida a sus reuniones con trabajadores no ha sido corroborada como cita textual.
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