César Paternosto, el artista que revolucionó la tradición geométrica con su sensibilidad prehispánica

Hace unas semanas el MACBA abrió una serie de muestras centradas en el arte geométrico, una marca de iddentidad del espacio, siendo la principal un homenaje, siempre merecido, a uno de los últimos grandes…
Edición iNFOLINK
Resúmen
- De esa investigación surgió después Piedra abstracta, el libro publicado en 1989 en el que formuló una hipótesis sobre el origen de la abstracción en la…
- La curadora situó el primer quiebre en los años sesenta, cuando el artista decidió apartarse del grupo Sí y revisar su relación con la tradición informalista.
- Giglietti dijo que ese movimiento produjo una mezcla entre los empastes y esgrafiados heredados del informalismo y una nueva serie de signos geométricos tomados de las…
- En ese punto, resumió el giro con una frase del propio Paternosto: “Quiero americanizar la pintura”.
Hace unas semanas el MACBA abrió una serie de muestras centradas en el arte geométrico, una marca de iddentidad del espacio, siendo la principal un homenaje, siempre merecido, a uno de los últimos grandes artistas argentinos: César Paternosto.
En dos plantas del espacio, se presenta La imaginación geométrica, una gran retrospectiva organizada junto con el Centro de Arte de la Universidad Nacional de La Plata, donde una versión de la muestra ya se presentó hasta junto de este año.
La exposición se ordena por núcleos temáticos y se organiza sobre una idea que atraviesa décadas de trabajo: su geometría no nace como una derivación de la vanguardia europea, sino como una búsqueda por reubicar la abstracción en América Latina.
Esa es la lectura que propuso la curadora Natalia Giglietti, al reconstruir el momento en que el artista quiso “americanizar la pintura” y desplazó el eje de su obra desde el informalismo hacia un lenguaje sostenido por el territorio, la materia y las tradiciones visuales andinas.
En ese recorrido, Giglietti subrayó una pieza documental que redefine la muestra: el diario de viaje de Paternosto a Cusco, realizado entre 1977 y 1979, donde registró anotaciones y dibujos sobre el ensamblaje de las piedras en las construcciones incas.
De esa investigación surgió después Piedra abstracta, el libro publicado en 1989 en el que formuló una hipótesis sobre el origen de la abstracción en la región. La curadora situó el primer quiebre en los años sesenta, cuando el artista decidió apartarse del grupo Sí y revisar su relación con la tradición informalista.
“Él se quería ir del grupo, porque le parecía como demasiado importado, un modelo bastante europeo, quería dejar de copiar a Tápies”, explicó durante la visita, antes de describir su desplazamiento hacia el Museo de Ciencias Naturales de La Plata para estudiar motivos prehispánicos, en especial de la cultura de La Aguada.
Resumen elaborado por iNFOLINK News a partir de información publicada originalmente por www.infobae.com.
