Declaran a Meta y Google responsables en un juicio histórico sobre la adicción a las redes sociales

27 Mar 2026 • 4 min de lectura

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Resumen rápido

Un jurado de Los Ángeles ha otorgado una victoria sin precedentes a una joven que demandó a Meta y Google por su adicción a las redes sociales durante la infancia.

Para tener en cuenta

  • Un jurado de Los Ángeles ha otorgado una victoria sin precedentes a una joven que demandó a Meta y Google…

Un jurado de Los Ángeles ha otorgado una victoria sin precedentes a una joven que demandó a Meta y Google por su adicción a las redes sociales durante la infancia. Un panel de jurados determinó que Meta y Google construyeron intencionalmente plataformas de redes sociales adictivas que perjudicaron la salud mental de una mujer de 20 años, conocida como Kaley.

Por ello, resolvieron que mujer deberá recibir US$6 millones en total -US$3 millones como compensación y otro tanto en concepto de daños punitivos-, al concluir que Meta y Google "actuaron con malicia, opresión o fraude" en la en la fforma de operar sus plataformas.

El fallo probablemente tendrá implicaciones para cientos de casos similares que actualmente están siguiendo su curso en distintos tribunales de Estados Unidos. Se espera que Meta asuma el 70% del total de los daños otorgados a Kaley, y Google el 30% restante.

Los abogados de Meta argumentaron que, aunque Kaley había sufrido en su vida, su uso de Instagram, propiedad de Meta, no causó ni contribuyó de manera significativa a esas dificultades.

Tras un juicio que duró unas cinco semanas, el jurado determinó que Meta es responsable del 70% del daño sufrido por la demandante, mientras que YouTube tiene el 30% de la culpa, lo que significa que Meta pagará la mayor parte de la indemnización otorgada a Kaley. Otro tipo de daños —los daños punitivos— aún está pendiente de ser determinado por el tribunal.

Según la ley estatal, esta suma podría alcanzar los US$30 millones. Meta y Google dijeron por separado que no estaban de acuerdo con el veredicto y que ambos apelarían. "La salud mental de los adolescentes es profundamente compleja y no puede vincularse a una sola aplicación", expresó Meta.

"Continuaremos defendiéndonos con vigor, ya que cada caso es diferente, y seguimos confiados en nuestro historial de protección de adolescentes en línea". Por su parte, portavoz de Google reaccionó diciendo: "Este caso no entiende YouTube, que es una plataforma de streaming construida de manera responsable, no una red social".

Durante la que fue su primera comparecencia ante un jurado, el presidente y director ejecutivo de Meta, Mark Zuckerberg, se apoyó en la política histórica de la empresa de no permitir usuarios menores de 13 años en ninguna de sus plataformas.

Cuando se le presentaron investigaciones internas y documentos que mostraban que Meta sabía que niños pequeños usaban de hecho sus plataformas, Zuckerberg dijo que "siempre deseó" avanzar más rápido en la identificación de usuarios menores de 13 años. Insistió en que, con el tiempo, la empresa llegó al "lugar correcto".

Aunque Google, como propietaria de YouTube, también era demandada en el caso, la mayor parte del juicio se centró en Instagram y Meta. Snap y TikTok también fueron inicialmente demandadas, pero ambas compañías alcanzaron acuerdos confidenciales con Kaley antes del juicio.

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Los abogados de Kaley argumentaron que Meta y YouTube habían construido "máquinas de adicción" y que no cumplieron con su responsabilidad de impedir que los niños accedieran a sus plataformas.

Kaley dijo que empezó a usar YouTube a los 6 años e Instagram a los 9, y que nunca encontró intentos de bloquear su acceso por su edad. "Dejé de relacionarme con mi familia porque pasaba todo mi tiempo en las redes sociales", declaró Kaley durante su testimonio.

Kaley contó que tenía 10 años cuando empezó a sentir ansiedad y depresión, trastornos de los que sería diagnosticada años más tarde por una terapeuta.

También comenzó a obsesionarse con su apariencia física casi desde el momento en que empezó a usar la plataforma de niña y empezó a usar filtros de Instagram que cambiaban su aspecto, haciéndole la nariz más pequeña y los ojos más grandes.

Desde entonces, a Kaley le han diagnosticado dismorfia corporal, una condición que hace que las personas se preocupen de manera excesiva por su apariencia física y no se vean a sí mismas como las ven los demás.

Fuente: www.bbc.com

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