El secreto de las bóvedas de Roldanillo: el terremoto reabre las heridas del pasado en Colombia

Las huellas del conflicto armado que por décadas ensangrentó a Colombia podrían haber quedado nuevamente al descubierto.
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Resúmen
- Las huellas del conflicto armado que por décadas ensangrentó a Colombia podrían haber quedado nuevamente al descubierto.
- No fue producto de una investigación o la denuncia de afectados.
- Ahora, las autoridades tratan de determinar si se trata de desaparecidos.
- Osamentas envueltas en bolsas negras, trajes camuflados, botas de campaña.
Las huellas del conflicto armado que por décadas ensangrentó a Colombia podrían haber quedado nuevamente al descubierto. No fue producto de una investigación o la denuncia de afectados. Fue el llamado de la tierra que develó una escena conocida: restos óseos sin identificar emergieron en la bóveda de un cementerio de Roldanillo, un municipio del Valle del Cauca, durante el terremoto del 10 de agosto.
Ahora, las autoridades tratan de determinar si se trata de desaparecidos. Osamentas envueltas en bolsas negras, trajes camuflados, botas de campaña. El cuadro se vio muchas veces en Colombia mientras se investigaban los llamados “falsos positivos”: puestas en escena que presentaban como elementos de las guerrillas a víctimas no relacionadas con el conflicto armado.
Pero esta vez no se reveló a raíz de la denuncia de una familia afectada, el llamado de atención de una oenegé o las investigaciones de la Jurisdicción Especial para la Paz tratando de arrojar luz sobre la suerte de los desaparecidos. Fue por el sismo del 10 de agosto.
Nueve cementerios en los departamentos del Valle del Cauca, Quindío y Risaralda sufrieron daños como consecuencia del remezón de 7,4 que ha dejado más de 300 muertos, pero solo uno de ellos reveló un secreto sin respuesta.
Restos óseos emergieron de una bóveda cuando se desplomó uno de sus muros debido al poder del terremoto en el cementerio Las Palmas, en la localidad de Roldanillo, a unos 140 km de Cali. Las imágenes fueron compartidas en redes sociales por vecinos que detectaron lo ocurrido.
Sin identificar, sin un nicho o una tumba propios, más allá de bolsas negras con rótulo que hacen pensar que alguna vez los restos fueron registrados en el Instituto de Medicina Legal, según el testimonio de Sandra Ubaté, hermana de una víctima de desaparición forzada a la que ella ha buscado por 32 años.
En declaraciones al diario ‘El Deber’, Sandra hizo un llamado a “rastrear cualquier posibilidad de disposición de restos óseos que estén expuestos sin protección, pues es de interés para cada uno de los familiares que estamos buscando a nuestros desaparecidos”.
Resumen elaborado por iNFOLINK News a partir de información publicada originalmente por www.france24.com.
