Lo que Perú consiguió y la Argentina aún tiene pendiente

Lo que Perú consiguió y la Argentina aún tiene pendiente. La experiencia peruana permite mirar la estabilización argentina en perspectiva.
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Resumen
- No porque las recetas sean idénticas, sino porque muestra que bajar la inflación es apenas una parte del problema.
- La otra es reconstruir la moneda, recuperar el crédito, que este no dependa de una elección y generar las condiciones para que la estabilidad se traduzca…
- El punto de partida peruano fue mucho más dramático que la complicada herencia que recibió Milei.
- La hiperinflación de 1990, que superó el 7600% sin necesidad de forzar la anualización de la inflación diaria en medio del shock para alcanzarlo, convivía con…
El primer gobierno de Alan García había terminado con emisión monetaria descontrolada, controles de capitales, múltiples tipos de cambio, default y una ruptura de las relaciones con los organismos internacionales, incluyendo el FMI.
Fujimori aplicó un ajuste brutal de una vez en los precios regulados (tarifas y combustibles), unificó el esquema cambiario, liberalizó el mercado y aceleró la consolidación de las cuentas públicas cortando el financiamiento monetario del déficit, pagos de deuda y/o redescuentos a los bancos. A diferencia de la Convertibilidad, Perú no estabilizó fijando el tipo de cambio.
Dejó flotar, utilizó inicialmente agregados monetarios y cambió radicalmente la contrapartida de la creación de dinero que a partir de entonces tuvo origen en la acumulación de reservas.
Durante los primeros meses de la estabilización, las tasas reales pasivas fueron negativas, pero ese no fue un rasgo permanente del programa: con la desinflación se acercaron relativamente rápido a cero y más tarde pasaron a terreno levemente positivo, mientras las tasas activas en soles siguieron siendo extraordinariamente altas y aceleraron la dolarización del sistema financiero en la primera etapa.
La desinflación fue mucho más lenta que en la Argentina de los 90.
Perú tardó siete años en alcanzar una inflación de un dígito, pero a diferencia de la Convertibilidad, logró preservar la continuidad de su régimen macroeconómico frente al shock externo 1997-2001, convalidando un salto cambiario sin desborde inflacionario y sin ruptura de contratos, aun cuando la deuda y el sistema financiero estaban muy dolarizados.
El Plan Brady había llegado mucho más tarde que en la Argentina, por lo que las necesidades financieras eran más manejables y la política de encajes diferenciales sostuvo en pie el sistema financiero. No así el tercer gobierno de Fujimori, que terminó abruptamente en medio de denuncias por corrupción en el año 2000.
Fuente original: La Nación
Resumen elaborado por iNFOLINK News a partir de información publicada originalmente por www.lanacion.com.ar.